ESP
ENG
Plaza de San Francisco, Sevilla, España

 

Plaza de San Francisco, Sevilla, España
(Photo - Date: 24-12-2015 / Time: 13:36:11)

FOTOS-CAMPO-MAR-SOL

Paisajes, foto rural, puestas de sol, amaneceres, sol, mar y playa

 

 

"PHOTOONLINE.ES" es un lugar de encuentro para los aficionados a las HUMANIDADES, CIENCIA, CULTURA, FOTOGRAFÍA y VIAJES, con contenido propio y en colaboración "3WPC".
"3WPC": Es una Plataforma Colaborativa World Wide Web, donde dominios asociados, con intereses, valores y objetivos comunes, colaboran para ofrecer contenido compartido y de calidad.
CONTENIDO: Fotografía artística, video, tutoriales, posts y blogs. Fotos y guías de mis viajes y de mis colaboradores. Periódicamente, nuevos artículos, vídeos o fotos que te interesarán.
COLABORACIÓN: Miles de fotos y videos propios y asociados bajo estándares de calidad, imágenes en repositorio común, indicación de autor, acceso a su web, guías, rutas, consejos y descripciones
ASESORAMIENTO EXPERTO: Para sacar partido a tu camara y viajes o desarrollar temas de interés cultural, en comunidad. Te invitamos a participar, bajo formato y plataforma común, en colaboración.
FOTOGRAFÍA: Consejos para aplicar efectos increíbles a tus fotos. Extensa muestra de fotografía artística con más de 50.000 imágenes, que aumentaremos y comentaremos individualmente.
VIAJES: Fotos propias o en colaboración 3WPC. Guías turísticas para realizar viajes de calidad, consejos sobre estancias y hoteles, itinerarios recomendados, comentarios y monumentos a visitar.
CIENCIA Y CULTURA: Una excursión al mundo de la Cultura, Historia, Arte, Pintura, Escultura, Música, Filosofía, Enigmas, Apologética, Origen de la Vida, Astrofísica, Metafísica, Curiosidades y Actualidad.
TUTORIALES: Fotografía, Video, Diseño gráfico y Web, Coaching, Cursos sencillos y divertidos para aprender a hacer tu Web sin conocimientos previos, Programación HTLM, PHP, JSP, SEO.

 

                  
                  

 

 Le hizo oír su voz, y le introdujo en la calígine; cara a cara le dio los mandamientos, la ley de vida y de saber, para enseñar a Jacob su alianza, y sus decretos a Israel.  Exaltó a Aarón, un santo semejante a éste, su hermano, de la tribu de Leví. (Eclesiástico 45:5- 45:6)  -  1 / 80.

 Le afirmó como alianza eterna, y le dio el sacerdocio del pueblo. Le hizo feliz con su espléndido ornamento, le ciño de gloriosa vestidura.  Le vistió de honor perfecto, y le confirmó con insignias de poder, calzones, túnica y efod. (Eclesiástico 45:7- 45:8)  -  2 / 80.

 Le puso alrededor granadas, y campanillas de oro, bien de ellas todo en torno, para que tintinearan al andar y resonaran bien por todo el Templo, como memorial para los hijos de su pueblo; y vestimenta sacra, de oro y de jacinto y de púrpura, obra de bordador, y pectoral del juicio, el Urim y el Tummim, hilado de escarlata, obra de artista; (Eclesiástico 45:9- 45:10)  -  3 / 80.

piedras preciosas, grabadas como sellos, en engaste de oro, obra de joyero, para memorial por la escritura grabada, según el número de las tribus de Israel; corona de oro por encima de la tiara, inscripción del sello de consagración, prestigio de honor, obra magnífica, delicia de los ojos este adorno. (Eclesiástico 45:11- 45:12)  -  4 / 80.

Galanuras no hubo tales antes de él, y jamás se las vistió extranjero, sino sólo sus hijos, sus vástagos por siempre. Sus sacrificios se consumían totalmente dos veces al día sin interrupción. (Eclesiástico 45:13- 45:14)  -  5 / 80.

Llenó Moisés sus manos, le ungió con óleo santo. Fue ello para él alianza eterna, y para su linaje cuanto dure el cielo, para presidir el culto, ejercer el sacerdocio y bendecir a su pueblo en nombre del Señor. Le eligió entre todos los vivientes para presentar la ofrenda al Señor, el incienso y el aroma en memorial, y hacer expiación por el pueblo. (Eclesiástico 45:15- 45:16)  -  6 / 80.

Le dio, por sus mandamientos, potestad sobre las prescripciones legales, para enseñar a Jacob sus dictámenes e ilustrar a Israel en su ley. Se confabularon contra él extranjeros y en el desierto tuvieron celos de él, los hombres de Datán y de Abirón, la banda de Coré, llena de ira y de furor. (Eclesiástico 45:17- 45:18)  -  7 / 80.

Lo vió el Señor y se irritó, y acabó con ellos en el ardor de su ira. Hizo prodigios contra ellos, devorándolos por el fuego de su llama. Aumentó la gloria de Aarón y le dio una heredad, le otorgó las primicias, sobre todo el pan a saciedad. (Eclesiástico 45:19- 45:20)  -  8 / 80.

Por eso comen ellos los sacrificios del Señor, que él le concedió a él y a su linaje. Aunque en la tierra del pueblo no tiene heredad, ni hay en el pueblo parte para él: que «Yo soy tu parte y tu heredad». (Eclesiástico 45:21- 45:22)  -  9 / 80.

Pinjás, hijo de Eleazar, tercero en gloria, porque fue celoso del temor del Señor, y se mantuvo firme en la revuelta del pueblo por la energía de su alma resuelta, y obtuvo así el perdón para Israel. Por eso se hizo con él una alianza de paz, de presidir el santuario y a su pueblo, para que le tocara a él y a su linaje la dignidad del sumo sacerdocio por los siglos. (Eclesiástico 45:23- 45:24)  -  10 / 80.

Hubo también alianza con David, hijo de Jesé, de la tribu de Judá, herencia real de hijo a hijo sólo, mientras la herencia de Aarón pasa a todo su linaje. Dé Dios sabiduría a vuestro corazón para juzgar a su pueblo con justicia, y que no se desvirtúen los valores de los padres, ni su gloria en sus generaciones. (Eclesiástico 45:25- 45:26)  -  11 / 80.

 Esforzado en la guerra fue Josué, hijo de Nun, sucesor de Moisés como profeta; él fue, de acuerdo con su nombre, grande para salvar a los elegidos del Señor, para tomar venganza de los enemigos que surgían e introducir a Israel en su heredad.  ¡Qué gloria ganó cuando alzaba la mano y blandía la espada contra las ciudades! (Eclesiástico 46:1- 46:2)  -  12 / 80.

 ¿Quién antes de él tan firme fue? ¡Que las batallas del Señor él las hacía!  ¿No se detuvo el sol ante su mano y un día llegó a ser como dos? (Eclesiástico 46:3- 46:4)  -  13 / 80.

 El invocó al Altísimo Soberano, cuando los enemigos por todas partes le estrechaban, y le atendió el Gran Señor lanzando piedras de granizo de terrible violencia.  Cayó de golpe sobre la nación hostil, y en la bajada aniquiló a los adversarios, para que conocieran las naciones la fuerza de sus armas, porque era frente al Señor la guerra de ellas. (Eclesiástico 46:5- 46:6)  -  14 / 80.

 Pues caminó en seguimiento del Todopoderoso, hizo el bien en los días de Moisés, él y también Caleb, hijo de Yefunné, resistiendo ante la asamblea, cerrando al pueblo el paso del pecado, reduciendo a silencio la murmuración de la maldad.  Y ellos dos solos se salvaron entre seiscientos mil hombres de a pie, para ser introducidos en la herencia, en la tierra que mana leche y miel. (Eclesiástico 46:7- 46:8)  -  15 / 80.

 Y el Señor dio a Caleb la fuerza que le duró hasta su vejez, le hizo subir a lo alto de la tierra, que como herencia conservó su linaje, para que sepan todos los hijos de Israel que es bueno caminar en seguimiento del Señor. (Eclesiástico 46:9- 46:10)  -  16 / 80.

También los jueces, cada cual según su nombre, ellos cuyo corazón no se prostituyó, y que del Señor no se apartaron: ¡sea su recuerdo lleno de bendición, reflorezcan sus huesos en la tumba, y sus nombres se renueven en los hijos de estos hombres ilustres! (Eclesiástico 46:11- 46:12)  -  17 / 80.

Amado fue de su Señor Samuel, profeta del Señor fundó la realeza, y ungió a los príncipes puestos sobre su pueblo. Según la ley del Señor juzgó a la asamblea, y el Señor pueso sus ojos en Jacob. (Eclesiástico 46:13- 46:14)  -  18 / 80.

Por su fidelidad se acreditó como profeta, por sus oráculos fue reconocido fiel vidente. Invocó al Señor Todopoderoso cuando los enemigos por todas partes le estrechaban, ofreciendo un cordero lechal. (Eclesiástico 46:15- 46:16)  -  19 / 80.

Y tronó el Señor desde los cielos, con gran ruido hizo resonar su voz; aplastó a los jefes adversarios y a todos los príncipes de los filisteos. (Eclesiástico 46:17- 46:18)  -  20 / 80.

Antes de la hora de su sueño eterno, dio testimonio ante el Señor y su ungido: «Bienes, ni siquiera sandalias, a nadie le he tomado», y nadie reclamó nada de él. Y después de dormido todavía profetizó y anunció al rey su fin; del seno de la tierra alzó su voz en profecía para borrar la iniquidad del pueblo. (Eclesiástico 46:19- 46:20)  -  21 / 80.

 Después de él surgió Natán para profetizar en los días de David.  Como grasa puesta aparte en el sacrificio de comunión, así David de entre los hijos de Israel. (Eclesiástico 47:1- 47:2)  -  22 / 80.

 Con leones jugó cual con cabritos, con osos como con corderos.  ¿No mató de joven al gigante, y quitó el oprobio del pueblo, blandiendo en la mano la piedra de la honda y abatiendo la arrogancia de Goliat? (Eclesiástico 47:3- 47:4)  -  23 / 80.

 Pues invocó al Señor Altísimo, que a su diestra dio vigor, para aniquilar a un potente guerrero, y realzar el cuerno de su pueblo.  Por eso le dieron gloria por diez mil, y le alabaron con las bendiciones del Señor, ofreciéndole la diadema de gloria. (Eclesiástico 47:5- 47:6)  -  24 / 80.

 Pues él aplastó a los enemigos del contorno, aniquiló a los filisteos, sus adversarios, para siempre quebrantó su cuerno.  En todas sus obras elevó acción de gracias al Santo Altísimo en oráculo de gloria. Con todo su corazón entonó himnos, mostrando su amor a su Hacedor. (Eclesiástico 47:7- 47:8)  -  25 / 80.

 Ante el altar instituyó salmistas y con sus voces dio dulzura a los cantos. Dio a las fiestas esplendor, vistosidad acabada a las solemnidades, cuando ellos alaban el santo nombre del Señor, cuando resuena desde la aurora el santuario. (Eclesiástico 47:9- 47:10)  -  26 / 80.

El Señor le perdonó sus pecados y exaltó su cuerno para siempre: le otorgó la alianza real, un trono de gloria en Israel. Después de él surgió un hijo sabio, que gracias a él vivió en holgura. (Eclesiástico 47:11- 47:12)  -  27 / 80.

Reinó Salomón en días de paz, Dios le concedió reposo por doquier, para que levantara una Casa a su nombre y preparara un santuario eterno. ¡Qué sabio eras en tu juventud, lleno de inteligencia como un río! (Eclesiástico 47:13- 47:14)  -  28 / 80.

Cubrió tu alma la tierra, la llenaste de proverbios enigmáticos. Tu nombre llegó hasta las islas lejanas, y fuiste amado en medio de tu paz. (Eclesiástico 47:15- 47:16)  -  29 / 80.

Por tus cantos, tus sentencias, tus proverbios y tus interpretaciones te admiraron los países. En nombre del Señor Dios, el llamado Dios de Israel, amontonaste oro como estaño, como plomo multiplicaste plata. (Eclesiástico 47:17- 47:18)  -  30 / 80.

Mas reclinaste tu costado en mujeres, y te dejaste dominar en tu cuerpo. Pusiste así tacha a tu gloria, y profanaste tu linaje, acarreando la ira sobre tus hijos y llenándoles de aflicción por tu locura, (Eclesiástico 47:19- 47:20)  -  31 / 80.

hasta quedar partida en dos la dinastía y surgir de Efraím un reino apóstata. Pero el Señor no renuncia jamás a su misericordia, no deja que se pierdan sus palabras ni que se borre la descendencia de su elegido, el linaje de quien le amó no extirpa. Por eso dio a Jacob un resto, y un brote a David salido de él. (Eclesiástico 47:21- 47:22)  -  32 / 80.

Descansó Salomón con sus padres, y después de él dejó a uno de su linaje, lo más loco del pueblo, falto de inteligencia, Roboam, que apartó de su cordura al pueblo. Y Jeroboam, hijo de Nabat, fue el que hizo pecar a Israel, y señaló a Efraím el camino del pecado. Desde entonces se multiplicaron sus pecados tanto que expulsaron al pueblo de su tierra. (Eclesiástico 47:23- 47:24)  -  33 / 80.

Toda clase de maldades frecuentaron, hasta que vino sobre ellos el castigo.  Después surgió el profeta Elías como fuego, su palabra abrasaba como antorcha. (Eclesiástico 47:25- 48:1)  -  34 / 80.

 El atrajo sobre ellos el hambre, y con su celo los diezmó.  Por la palabra del Señor cerró los cielos, e hizo también caer fuego tres veces. (Eclesiástico 48:2- 48:3)  -  35 / 80.

 ¡Qué glorioso fuiste, Elías, en tus portentos! ¿quién puede jactarse de ser igual que tú?  Tú que despertaste a un cadáver de la muerte y del seol, por la palabra del Altísimo; (Eclesiástico 48:4- 48:5)  -  36 / 80.

 que hiciste caer a reyes en la ruina, y a hombres insignes fuera de su lecho;  oíste en el Sinaí la reprensión, y en el Horeb los decretos de castigo; (Eclesiástico 48:6- 48:7)  -  37 / 80.

 ungiste reyes para tomar venganza, y profetas para ser tus sucesores;  en torbellino de fuego fuiste arrebatado en carro de caballos ígneos; (Eclesiástico 48:8- 48:9)  -  38 / 80.

fuiste designado en los reproches futuros, para calmar la ira antes que estallara, - para hacer volver el corazón de los padres a los hijos, - y restablecer las tribus de Jacob. Felices aquellos que te vieron y que se durmieron en el amor, que nosotros también viviremos sin duda. (Eclesiástico 48:10- 48:11)  -  39 / 80.

Cuando Elías en el torbellino quedó envuelto, Eliseo se llenó de su espíritu. En sus días no fue zarandeado por príncipe, y no pudo dominarle nadie. Nada era imposible para él, hasta en el sueño de la muerte profetizó su cuerpo. (Eclesiástico 48:12- 48:13)  -  40 / 80.

Durante su vida hizo prodigios, y después de su muerte fueron admirables sus obras. Con todo esto, el pueblo no se arrepintió, ni de sus pecados se apartaron, hasta que fueron deportados de la tierra y esparcidos por el mundo entero. (Eclesiástico 48:14- 48:15)  -  41 / 80.

Sólo quedó un pueblo reducido, con un príncipe de la casa de David. Algunos de ellos hicieron lo agradable a Dios, pero otros multiplicaron los pecados. Fortificó Ezequías su ciudad y metió el agua dentro de ella; con el hierro horadó la roca y construyó cisternas para el agua. (Eclesiástico 48:16- 48:17)  -  42 / 80.

En sus días, subió Senaquerib, que envió por delante a Rabsaqués; éste partió, levantó contra Sión la mano, y se engrió en su altanería. Temblaron entonces corazones y manos, y sufrieron dolores cual mujeres en parto. (Eclesiástico 48:18- 48:19)  -  43 / 80.

Invocaron al Señor misericordioso, tendiendo sus manos hacia él. Y el Santo, desde el cielo, les escuchó al instante, y los rescató por mano de Isaías. Hirió el real de los asirios, y su Angel los exterminó. (Eclesiástico 48:20- 48:21)  -  44 / 80.

Porque hizo Ezequías lo que agrada al Señor, y se mantuvo firme en los caminos de David su padre, como le ordenó el profeta Isaías, el grande y digno de fe en sus visiones. En sus días el sol retrocedió, y él prolongó la vida del rey. (Eclesiástico 48:22- 48:23)  -  45 / 80.

Con el poder del espíritu vio el fin de los tiempos, y consoló a los afligidos de Sión. Hasta la eternidad reveló el porvenir y las cosas ocultas antes que sucedieran. (Eclesiástico 48:24- 48:25)  -  46 / 80.

 La memoria de Josías es mixtura de incienso preparado por arte de perfumista. En toda boca es dulce como miel, como música en medio de un banquete.  El llevó a buen fin la conversión del pueblo, y extirpó la abominación de la iniquidad. (Eclesiástico 49:1- 49:2)  -  47 / 80.

 Enderezó su corazón hacia el Señor, en los días de los impíos reafirmó la piedad.  Fuera de David, Ezequías y Josías, todos abundaron en sus culpas. Porque abandonaron la ley del Altísimo, los reyes de Judá fueron abandonados. (Eclesiástico 49:3- 49:4)  -  48 / 80.

 Pues entregaron a otros su cuerno, y su gloria a una nación extraña.  Prendieron fuego a la elegida ciudad del santuario, dejaron desiertas sus calles, (Eclesiástico 49:5- 49:6)  -  49 / 80.

 según la palabra de Jeremías, a quien habían maltratado, a él, consagrado profeta desde el vientre de su madre, - para extirpar -, destruir - y perder - y también - para construir y plantar -.  Ezequiel tuvo la visión de la gloria que Dios le manifestó en el carro de Querubines, (Eclesiástico 49:7- 49:8)  -  50 / 80.

 porque se acordó de los enemigos en la tempestad, y favoreció a los que seguían el camino derecho. Cuanto a los doce profetas, que sus huesos reflorezcan en su tumba. Porque ellos consolaron a Jacob, y lo rescataron por la fidelidad y la esperanza. (Eclesiástico 49:9- 49:10)  -  51 / 80.

¿Cómo celebraremos a Zorobabel? ¡Fue él como sello en la mano derecha, así como Josué hijo de Josedec! Ellos en sus días construyeron la Casa y levantaron el Templo consagrado al Señor, destinado a una gloria eterna. (Eclesiástico 49:11- 49:12)  -  52 / 80.

También de Nehemías es grande la memoria, él, que nos levantó las murallas en ruinas, puso puertas y cerrojos y reconstruyó nuestras moradas. Nadie fue creado en la tierra igual a Henoc, pues él fue arrebatado de la tierra. (Eclesiástico 49:13- 49:14)  -  53 / 80.

Ni como José nació hombre alguno, el guía de sus hermanos, apoyo de su pueblo; sus huesos fueron visitados. Sem y Set fueron gloriosos entre los hombres, mas por encima de toda criatura viviente está Adán. (Eclesiástico 49:15- 49:16)  -  54 / 80.

 Simón, hijo de Onías, fue el sumo sacerdote que en su vida reparó la Casa, y en sus días fortificó el santuario.  El echó los cimientos de la altura doble, del alto contrafuerte de la cerca del Templo. (Eclesiástico 50:1- 50:2)  -  55 / 80.

 En sus días fue excavado el depósito de agua, un estanque como el mar de ancho.  El cuidó de su pueblo para evitar su ruina y fortificó la ciudad contra el asedio. (Eclesiástico 50:3- 50:4)  -  56 / 80.

 ¡Que glorioso era, rodeado de su pueblo, cuando salía de la casa del velo!  Como el lucero del alba en medio de las nubes, como la luna llena, (Eclesiástico 50:5- 50:6)  -  57 / 80.

 como el sol que brilla sobre el Templo del Altísimo, como el arco iris que ilumina las nubes de gloria,  como flor del rosal en primavera, como lirio junto a un manantial, como brote del Líbano en verano, (Eclesiástico 50:7- 50:8)  -  58 / 80.

 como fuego e incienso en el incensario, como vaso de oro macizo adornado de toda clase de piedras preciosas, como olivo floreciente de frutos, como ciprés que se eleva hasta las nubes. (Eclesiástico 50:9- 50:10)  -  59 / 80.

Cuando se ponía la vestidura de gala y se vestía sus elegantes ornamentos, al subir al santo altar, llenaba de gloria el recinto del santuario. Y cuando recibía las porciones de manos de los sacerdotes, él mismo de pie junto al hogar del altar, y en torno a él la corona de sus hermanos, como brotes de cedros en el Líbano; le rodeaban como tallos de palmera (Eclesiástico 50:11- 50:12)  -  60 / 80.

todos los hijos de Aarón en su esplendor, con la ofrenda del Señor en sus manos, en presencia de toda la asamblea de Israel. Y cuando cumplía el ministerio de los altares ordenando la ofrenda del Altísimo Todopoderoso, (Eclesiástico 50:13- 50:14)  -  61 / 80.

alargaba su mano a la copa, hacía la libación del jugo de racimo, y lo derramaba al pie del altar, como calmante aroma al Altísimo Rey universal. Entonces prorrumpían en gritos los hijos de Aarón, tocaban con sus trompetas de metal batido, hacían oír su sonido imponente, como memorial delante del Altísimo. (Eclesiástico 50:15- 50:16)  -  62 / 80.

Todo el pueblo entonces de repente, en masa, caía rostro en tierra, para adorar a su Señor, al Todopoderoso, Dios Altísimo. Y los salmistas también le alababan con sus voces, el son vibrante formaba una dulce melodía. (Eclesiástico 50:17- 50:18)  -  63 / 80.

Y suplicaba el pueblo al Señor Altísimo, orando ante el Misericordioso, hasta que terminaba la ceremonia del Señor y concluía su liturgia. Entonces bajaba y elevaba sus manos sobre toda la asamblea de los hijos de Israel, para dar con sus labios la bendición del Señor y tener el honor de pronunciar su nombre. (Eclesiástico 50:19- 50:20)  -  64 / 80.

Y por segunda vez todos se postraban para recibir la bendición del Altísimo. Y ahora bendecid al Dios del universo, el que por todas partes hace grandes cosas, el que exaltó nuestros días desde el seno materno, y que nos trata según su misericordia. (Eclesiástico 50:21- 50:22)  -  65 / 80.

Que nos dé contento de corazón, y que haya paz en nuestros días en Israel por los siglos de los siglos. Que su misericordia sea fiel con nosotros y en nuestros días nos rescate. (Eclesiástico 50:23- 50:24)  -  66 / 80.

Hay dos naciones que mi alma detesta, y la tercera ni siquiera es nación: los habitantes de la montaña de Seír, los filisteos y el pueblo necio que mora en Siquem. (Eclesiástico 50:25- 50:26)  -  67 / 80.

Instrucción de inteligencia y ciencia ha grabado en este libro Jesús, hijo de Sirá, Eleazar, de Jerusalén, que vertió de su corazón sabiduría a raudales. Feliz quien repase esto a menudo; el que lo ponga en su corazón se hará sabio. (Eclesiástico 50:27- 50:28)  -  68 / 80.

Y si lo practica, para todo será fuerte, porque la huella que sigue es la luz del Señor.  Quiero darte gracias, Señor, Rey, y alabarte, oh Dios mi salvador, a tu nombre doy gracias. (Eclesiástico 50:29- 51:1)  -  69 / 80.

 Pues protector y auxilio has sido para mí, y has rescatado mi cuerpo de la perdición, del lazo de la lengua insidiosa, de los labios que urden mentira; frente a mis adversarios has sido auxilio y me has rescatado,  según la abundancia de tu misericordia y la gloria de tu nombre, de las dentelladas de los dispuestos a devorarme, de la mano de los que buscan mi alma, de las muchas tribulaciones que he sufrido, (Eclesiástico 51:2- 51:3)  -  70 / 80.

 del ahogo del fuego que me envolvía, de entre el fuego que yo no había encendido,  de la hondura de las entrañas del seol, de la lengua impura, de la palabra mentirosa, (Eclesiástico 51:4- 51:5)  -  71 / 80.

 - calumnia de lengua injusta ante el rey. Cerca de la muerte estaba mi alma, mi vida estaba junto al seol, abajo.  Por todas partes me asediaban y no había quien auxiliara, volví los ojos a un apoyo humano y no había ninguno. (Eclesiástico 51:6- 51:7)  -  72 / 80.

 Entonces me acordé de tu misericordia, Señor, y de tu actuación desde la eternidad, que tú levantas a los que en ti esperan, y los salvas de la mano de enemigos.  Y elevé de la tierra mi plegaria, supliqué ser librado de la muerte. (Eclesiástico 51:8- 51:9)  -  73 / 80.

Clamé al Señor, padre de mi Señor: «No me abandones en días de tribulación, en la hora de los orgullosos, cuando no hay socorro. Alabaré tu nombre sin cesar, te cantaré en acción de gracias.» Y mi oración fue escuchada, pues tú me salvaste de la perdición, y me libraste del momento malo. (Eclesiástico 51:10- 51:11)  -  74 / 80.

Por eso te daré gracias y te alabaré, bendeciré el nombre del Señor. Siendo joven aún, antes de ir por el mundo, me di a buscar abiertamente la sabiduría en mi oración, (Eclesiástico 51:12- 51:13)  -  75 / 80.

a la puerta delante del templo la pedí, y hasta mi último día la andaré buscando. En su flor, como en racimo que madura, se recreó mi corazón. Mi pie avanzó en derechura, desde mi juventud he seguido sus huellas. (Eclesiástico 51:14- 51:15)  -  76 / 80.

Incliné un poco mi oído y la recibí, y me encontré una gran enseñanza. Gracias a ella he hecho progesos, a quien me dio sabiduría daré gloria. (Eclesiástico 51:16- 51:17)  -  77 / 80.

Pues decidí ponerla en práctica, tuve celo por el bien y no quedaré confundido. Mi alma ha luchado por ella, a la práctica de la ley he estado atento, he tendido mis manos a la altura y he llorado mi ignorancia de ella. (Eclesiástico 51:18- 51:19)  -  78 / 80.

Hacia ella endurecé mi alma, y en la pureza la he encontrado. Logré con ella un corazón desde el principio, por eso no quedaré abandonado. Mis entrañas se conmovieron por buscarla, por eso he logrado una buena adquisición. (Eclesiástico 51:20- 51:21)  -  79 / 80.

Me dio el Señor una lengua en recompensa, y con ella le alabaré. Acercaos a mí, ignorantes, instalaos en la casa de instrucción. (Eclesiástico 51:22- 51:23)  -  80 / 80.

 

World Wide Web Plataforma Colaborativa 3WPC

W3C-HTML

VALIDAR

W3C-CSS